Había una vez una pareja en el bosque y se encuentran con un pozo de los deseos, el esposo tira la moneda y pide el deseo. Le toca a la mujer, y en ese momento tropieza y cae dentro del pozo y dice el tipo:
¡Esto sí funciona!
¡Esto sí funciona!
Dicen que no hay nada mejor para la buena salud que un buen chiste