Está la fiesta a su máximo, en eso llega Pepito y se acerca a una chica y le pregunta: ¿Vas a bailar?
La chica con gran entusiasmo le responde: ¡Sí!
Entonces, Pepito le dice: ¿Me prestas tu silla?
Dicen que no hay nada mejor para la buena salud que un buen chiste